Ciudadanos de otra galaxia
Ciudad Hella
Curioso resulta encontrarse en un camino aislado y poco transitado con un grupo de casas ordenadamente ubicadas a lo largo de la calle por unos
A qué se dedicarán lo habitantes de este pueblo tan minúsculo? No hay negocios ni restaurantes; tampoco se ven perros o gatos. Kilómetros antes de pasar por este fantasmagórico lugar que vengo viendo un paraje de hielo, nada más que hielo, nieve y a lo lejos se divisan todas las montañas nevadas. Bueno, así tiene que ser, me encuentro en Iceland (Islandia = el país del hielo).
Septiembre resulta ser el mes de vida del pueblo, como si se celebrase el comienzo de los 6 meses del oscuro invierno. Toda una preparación de semanas para la gran fiesta que se extenderá por días y que es desconocida (pero famosa) en la cultura islandesa. Quizás es el único mes en que es difícil de encontrar carbón embolsado en los supermercados del país y si pensamos en un asado por ejemplo, entonces se requiere más carbón como consecuencia del frío ambiente.
Islandia sólo tiene 300 mil habitantes, eso es el país como una pequeña ciudad confinada en una isla en la cuál 200 mil viven en la capital y el resto se reparte de manera proporcional en cerca de 8 ciudades más la novena que es Hella. Sacando la cuenta, no son más de 10 mil personas que viven por ciudad en promedio; en Hella son cerca de 40, nada más que eso. Los más curiosos que conocen a algún habitante de esta asolada ciudad sabrán que entre ellos se habla español, pero no el español oficial sino que un idioma que para los mismos españoles es difícil de seguir.
Bueno, después de conocer el pueblo sé que me encuentro – y no se me ocurre otro nombre- en el “pequeño Chile” dónde fiestas patrias se celebra en grande. Resulta ser una fecha de encuentro para los cerca de 100 chilenos que viven en Islandia y de los cuales cerca de 40 viven en el pequeño pueblo. Por qué pequeño Chile? Largo y angosto pueblo, con montañas a lo largo de la parte posterior y mar en frente a pocos kilómetros.
Datos:
- A juicio de un residente que vive por más de 13 años acá, yo debiera ser el ciudadano chileno número 100 que llega a residir a Islandia; incluidos en el cómputo los dos ilegales que viven ya hace años en la clandestinidad.
- Durante este invierno tuvimos dos semanas seguidas con temperaturas constante día y noche a 15 grados bajo cero. Las calles eran una pista de hielo de cómo medio metro; las principales eran limpiadas pero permanecían congeladas.
- Para navidad se come tiburón podrido que se cocina con 3 meses de anticipación, el país huele a amoniaco (parecido al pichí descompuesto). Obviamente que no comí !!!!
- El agua caliente viene directamente de la profundidad de la tierra y no es potable. Entonces para asegurarse que nadie la beba, le agregan azufre y luego adquiere un suave olor a huevo podrido. Menos mal que cuando uno se seca el agua del cuerpo después de ducharse no queda con el olor.


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home