Cuando no sabes los por qué (no entender)
Cuando acababa el día me entero que me habías evitado en más de una ocasión. Y fue por mera casualidad que lo escribiste; sin saber que el receptor del mensaje sería yo. Distracción fatal y nuevos tormentos antes de la velada esperada hace más de una semana.
Por qué habría de enterarme? Por qué ahora me desvelo pensando? Por qué al tiempo se le ocurre transcurrir más lento? Por qué mis recuerdos se retuercen en otras realidades? Por qué este llamado telefónico y por qué tú si no te conozco? Por qué tantos por qués?
Algunos, en incomprensible/extraño sometimiento a la divinidad evitan el confinamiento; temor, pecado divino, castigo al inmoral… ahora son cuestiones divinas, sólo cabe esperar aquella señal para renacer en el mundo de lo divino (amén).

